viernes, 21 de octubre de 2016

Novela



Un día a la salida de la escuela, me tope con un chico que en el tiempo que llevaba ahí nunca lo había visto, pero muy en el fondo hubo algo de él que me llamaba la atención, y recuerdo perfectamente que sus palabras fueron: —Tú me caíste bien.
Días después comenzamos a hablar un poco, nos contactamos por las redes sociales, me paso su número, y fue así como nos fuimos conociendo más a fondo, hasta que los dos nos dimos cuenta que nos queríamos uno al otro, así que nos hicimos novios; tal vez en ese momento no era lo correcto, pero en ese momento no me importó nada, me di cuenta de que realmente lo quería y que me gustaba, conforme pasaba el tiempo lo iba queriendo más, que podía decir que me estaba enamorando de él. En la escuela lo veía todos los días, en el recreo me la pasaba con él, pasamos varias cosas juntos; aún recuerdo las cosas que me regalaba, una de las que más recuerdo fue lo que me dio el día de mi cumpleaños.
Como él era dos años mayor, pues llegaría el momento en que se iría a la prepa, así que el día de su clausura bailamos con los de mi salón y cuando se terminó el evento pude abrazarlo y despedirme de él; fue un momento muy triste porque lo extrañaría mucho y sabía que las cosas iban a cambiar desde ese día, pero nosotros seguimos con nuestra relación, e incluso días después fuimos al cine juntos, pero también fue la última vez que lo vi, puesto que el ya estaba en los cursos de la prepa, y todo empezaba a cambiar, teníamos pequeñas discusiones, que poco a poco todo se iba terminando. Cuando cumplimos diez meses de ser novios, pues las cosas estaban muy mal, así que tres días después terminamos y no volvimos a saber nada uno del otro. Yo seguía sintiendo algo por él, y sabía que el por mí, pero ya nada era lo mismo, además cuando el entro a la prepa pues conoció a más personas e incluso a una nueva chica que le empezaba a llamar la atención.
Pasaron algunos meses, cuando recibí una llamada de él, me sorprendió mucho, que no sabía si contestarle o no, pero al último termine haciéndolo, durante todo ese tiempo, hablamos de muchas cosas, hasta que llego el punto en el que comenzamos a hablar de lo que hubo entre nosotros, era algo extraño pero a la vez los dos queríamos aclarar algunas cosas, porque terminamos de una manera muy fea, que ni siquiera hubo tiempo de preguntar el porqué lo estábamos haciendo, así que él me dijo que cuando entrara a la prepa quería hablar conmigo, pero para esto faltaba mucho tiempo, apenas llevaba tres meses de haber entrado a segundo de secundaria, y pues como todo mundo sabe, las cosas cambian de un día para otro, y más si se trataba de dos años, así que no volvimos a hablar, el al poco tiempo tuvo novia y con mayor razón ya nada podía ser igual; reconozco que me dolió enterarme de eso, porque yo realmente lo quería y como dije anteriormente, me enamore de él. Pero eso no fue todo, yo también tenía que continuar con mi vida, así que forme parte un magnifico grupo llamado las “Las Likes”, este era un grupo formado por cinco chicas de la misma edad, cada una con un carácter totalmente diferente, que sinceramente coincidían en muy pocas cosas; dos de ellas eran fans de una banda llamada One Direction, su carácter era algo parecido, otra de las chicas era algo seria al principio, pero que con el paso de los días eso se le iba quitando, otra de ellas tenía un carácter más fuerte, decían que se enojaba de todo y la última chica era seria, cumplida y que siempre le tocaba estar en medio de todas, y más en las discusiones.

sábado, 8 de octubre de 2016

Novela



Cuando faltaba un poco para salir, tuvimos que hacer un álbum de fotos de los seis años que estuvimos ahí, así que durante algunos recreos nos tomábamos fotos para incluirlas en ese álbum; cuando llegó el día de presentarlo, muchos te firmaban o te deseaban que te fuera bien en la secundaria, al igual que nuestras playeras, al final del día quedaron llenas de firmas o de notas, fue algo triste pero a la vez una bonita despedida.
Días después de mi clausura, tuvimos un pequeño convivio con todos mis compañeros, en donde jugamos y nos divertimos como nunca, al momento de comer, cada uno estaba con su familia; invitamos también a las maestras, pero nosotros no la pasábamos juntos, que nos olvidábamos de todo lo demás, también platicamos sobre nuestras experiencias en la escuela, y a que secundaria nos iríamos.
Yo entraría a la secundaria Vilaseca Esparza, lo cual no me agradó porque esa escuela no me gustaba yo prefería estar en otra, en la cual estarían la mayoría de mis amigos, lamentablemente yo no lo podía cambiar, ya que fue decisión de mis padres.
En agosto me fui una semana de vacaciones a Mazatlán, cuando llegamos allá nos dimos cuenta que era una hora menos de la que nosotros traíamos, por lo tanto no pudimos entrar al hotel, así que nos fuimos al centro, íbamos conociendo por todo el malecón, era una vista increíble, que sin duda te enamorabas de ese lugar. Más tarde regresamos al hotel, pero no nos queríamos ni bajar del carro, por el calor que estaba haciendo; cuando se bajó un poco más el sol nos metimos a la alberca, jugamos un rato, comimos y nos regresamos a la habitación cuando ya era de noche.
Al día siguiente pues fue casi lo mismo, a excepción de que desde temprano nos fuimos a la alberca, a mis hermanos y a mí no nos importó que estuviera el sol y que nos podíamos quemarnos muy feo. Durante el tiempo que estuvimos ahí conocimos a un chavo con el que no la pasábamos jugando, en ese momento mi familia me echaba un poco de carrilla porque solo quería estar conmigo, a mi la verdad si me empezó a llamar la atención, se me hacia algo guapo, y empezaba a hablar un poco más con él, pero él vivía algo lejos de ahí, lo que nunca se me ocurrió fue pedirle su número de teléfono. En otra ocasión con mi hermano competimos en natación y ganamos de los primeros lugares, por lo que recibimos una medalla.
Esos días fueron muy divertidos, Mazatlán es un lugar increíble, conocimos muchos lugares, que te dan ganas de nunca irte de ahí, pero al pasar una semana teníamos que regresarnos, y más porque yo entraría a la secundaria, así que nos regresamos a Zacapu.
 El primer día de clases me sentía una completa extraña, no conocía a nadie, y de los pocos que conocía o eran mis amigos estaban en el otro salón, recuerdo que me sentaba siempre hasta adelante por lo mismo de que no me hablaba con nadie, y cuando salía a receso me iba con mi amiga que se encontraba en el otro salón. Así era mi vida en la secundaria, al menos por una semana, al pasar los días pues empecé a hablarme con más compañeros de mi salón, fui adaptándome un poco más, así que ya no sentía como extraña, y pues con los que me empezaba a hablar me cayeron bien, que algunos se fueron haciendo mis amigos.