lunes, 12 de diciembre de 2016

novela



La fiesta de graduación fue el 17 de julio, pero no solo festejábamos el haber concluido la secundaria si no también el cumpleaños de un amigo, que sería mi chambelán a los quince días.
Esa noche estuvo increíble, todo era tan elegante, las mujeres con su vestido largo y los hombres con su traje, para empezar bailamos un pequeño baile entre todos, luego las mujeres sacamos a bailar a nuestros papás y los hombres a sus mamás, también brindamos y pasaron un pequeño video con los recuerdos que se tenían de la secundaria e incluso algunos desde la primaria o kínder.
Toda la noche no la pasamos bailando, no me senté más que para cenar, llevaron banda y mariachi aparte del sonido que ya se tenía, sin duda fue una noche llena de alegría y muy difícil de olvidar.
Como ya había mencionado antes, solo faltaban quince días para el mejor día de mi vida, pero en ese tiempo fue de mucho ensayo y dedicación, porque quería que todo saliera perfecto.
Cuando faltaba solo un día era una emoción impresionante, pero a la vez algo de nervios, empezó a llegar toda mi familia, que igual para ellos era emocionante que ya se había llegado el gran día. Aún recuerdo que en el ensayo que tuve un día antes y ese día en la mañana no era lo que yo quería, hubo algunas modificaciones que me hicieron pensar que todos esos ensayos se habían arruinado.
Al entrar al templo, estando frente a Dios, lo único que hacía era agradecerle el que haya hecho posible ese día tan especial para mí, me dieron unos nervios en ese momento que no sabía cómo controlarlos, además que no podía creer que ese día haya llegado, porque se me hizo tan larga la espera pero a la vez tan rápida, y al llegar al salón y ver todo el arreglo del salón me di cuenta que lo que estaba viendo era mucho mejor de cómo me lo había imaginado, simplemente era un sueño hecho realidad.
Los nervios empezaban a entrar de nuevo, pero también era la emoción que tenía, hasta que uno de los chambelanes me abrazó y me dijo: -Tranquila Andy, todo va a salir bien, no te preocupes, esas palabras me dieron una tranquilidad enorme, que solo esperaba el momento para comenzar con el vals.
Primero salí y caminé alrededor de la pista con mis padres, me dejaron al centro y comenzaron a presentar a los chambelanes para poder iniciar el baile; cuando ya todos estaban en sus posiciones, me iban a agarrar los nervios de nuevo, pero me tranquilicé porque era algo que ya sabía y que había estado ensayando anteriormente.
En el momento que empezó la música, lo único que hice fue sonreír y disfrutar el momento mientras bailaba, y así fue, no hubo nada que me detuviera, yo lo estaba disfrutando al máximo. Cuando se terminó esa canción todos los invitados comenzaron a aplaudir, e informaron que en el vals iba a participar mi otro hermano, lo cual a toda la familia le agrado demasiado; así fue como se inició, primero mis dos hermanos y luego los otros tres chambelanes bailaron conmigo.
Al terminar todo eso, me hicieron entrega de la corona y de la última muñeca, para lo cual participaron mis hermanos pequeños, también se hizo el brindis dirigido por mi padre, dijo unas palabras tan bonitas que se me quedaran guardadas siempre.
Baile también con mi padre, con mi padrino y con mi abuelo, pero la otra persona que hacía mucha falta era mi otro abuelo, hubiera dado cualquier cosa por tenerlo en ese día tan especial conmigo.
Así fue transcurriendo la noche, nos tomaron fotos, me entregaron los regalos, etc., hasta que se llegó la hora de bailar el show, el cual no me había salido bien en la mañana, por lo que estaba algo preocupada, pero no me importó yo quería dar todo de mi en ese baile. Al estar parada en la pista a punto de empezar, hice lo mismo sonreí y me olvide de todo solo disfruté el baile que estaba presentando.
No sé porque pero en ese momento me salió mejor que nunca, fue una emoción tan grande escuchar los aplausos y gritos de mi familia y de toda la gente que nos acompañaba.
Al terminar pasaron una pequeña presentación donde salían todos mis amigos, porque anteriormente ya se había presentado uno de mi familia.
Después de eso no hubo nada que me hiciera dejar de bailar, solo quería disfrutar porque ese día no se iba a volver a repetir, y ahora si puedo decir que fue el mejor día de mi vida.

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Más tarde fueron llegando otros amigos y nos fuimos todos juntos a cenar tacos, la verdad ese día lo disfruté demasiado, me llenaron de muchas sorpresas.
Cuando fue la Feria de la Ciencia, me tocó ser edecán, fue un evento bastante interesante, por todos los proyectos que se presentaban. Al poco tiempo ya era 14 de febrero día en que las Likes festejábamos el amor en la amistad, con intercambio, risas y mucha diversión.
En el mes de marzo como ya había mencionado antes era el mes de festejar a San José, pero ese año fue muy diferente, lo disfrute más, queríamos dejar huella de nuestro último año en el colegio. Para la inauguración preparamos con algunos amigos un carro alegórico, para lo cual ocupamos, mucho material, dulces, globos, etc.
Ese día nos divertimos como nunca, creo que en ese momento se vio la unión que había en mi grupo, las playeras las mandamos personalizar con nuestro nombre y número de lista; en el desfile, todos los que estábamos en el carro alegórico íbamos bailando, gritando, echando porras y aventando dulces, no nos dio pena con la gente, al contrario queríamos hacer un desfile diferente a como se hacía años pasados.
Otra de las cosas que disfruté mucho fue la mini olimpiada, aunque ahí se veía un odio entre los dos grupos, por ser de equipos contrarios y más final porque ganamos los de mi equipo, pero a pesar de todo fue muy divertido porque pedimos que rentaran un brin colín de agua. Todas esas cosas nos emocionaban pero a la vez nos entristecía saber que nuestro último año y que ya no volveríamos a vivir un evento así.
Lo más triste de todo fue cuando llegó mayo, ahora si se nos agotaba el tiempo, en un abrir y cerrar de ojos diríamos adiós a todos.
Para el festival de las madres, preparamos un pequeño baile las mujeres de tercero, el cual nos quedó bien para ser preparado de pocos días, ese mismo día tendríamos un campamento todos los de tercero, la intención de eso era que nos uniéramos más y que conviviéramos entre grupos, lamentablemente ese campamento resulto todo lo contrario.
Al llegar al lugar del campamento, se podía apreciar mucho la división de varios grupitos, pero por más que queríamos juntarlos, jugar y divertirnos como niños ellos no querían, así que hicieron un nuevo grupo llamado: “Los discriminados” pero la verdad de todo eso es que ellos solos se separaban o  se discriminaban, pero a mí lo único que me importó fue divertirme con mis verdaderos amigos, hicimos de todo, bailamos, cantamos, comimos, hicimos una fogata, hicimos retos, etc., ese día la verdad ni dormimos bien, teníamos casas de campaña y unos dormimos afuera, y a la mañana siguiente mi asesor llevó una pipa para que nos mojáramos, eso estuvo increíble, y como era cumpleaños de mi mejor amigo, hicimos hasta lo imposible para mojarlo, porque él no quería. Más tarde fueron los papás a recogernos, pero si fue una experiencia única e inolvidable.
Pero conforme pasaba el tiempo más triste era, ahora ya no faltaba mucho, ahora solo estábamos a un mes de que fuera la clausura, en los últimos días estuvimos encargando pizza para desayunar todo el grupo, aunque la directora se enojara. También se empezaba a planear nuestra fiesta de clausura.
También a mi me emocionaba saber que ya faltaba menos para mí fiesta de xv años, que era algo que había soñado desde que era niña; íbamos a la ciudad de Morelia a buscar las cosas para mi fiesta, se mandaron a hacer las invitaciones, al igual que yo comenzaba con los ensayos del vals.
Pero en fin, ya no se podía hacer nada, ya era el último día de clases, en los que todos nos pusimos tristes, lloramos, firmamos nuestras playeras, dijimos todo lo que queríamos decirnos. Es triste volver a recordar esos momentos, porque ahora es cuando te das cuenta de las verdaderas amistades que tienes; donde te quedas pensando el porqué las cosas cambian y ya no somos los mismos.
Aún recuerdo ese día como si hubiera sido ayer, donde todos nos abrazamos y nos deseamos éxito en nuestras respectivas preparatorias, donde pedimos perdón por los errores cometidos, donde dijimos o prometimos seguirnos hablando a pesar de cualquier cosa y que siempre íbamos a tener alguien en quien confiar, ¿y que pasó?, que a todos se les olvido esa promesa, que solo sales de ahí y todos se olvidan de ti.
Mi vida con las Likes también se estaba acabando, ya no éramos aquellas chicas que estaban siempre juntas, aquellas chicas que de cualquier cosa reían, simplemente aquellas chicas que prometieron estar siempre juntas.
Tal vez una traición de esa manera no se perdona, pero si tienes un corazón tan grande llegas a perdonar o simplemente olvidar lo que pasó. Eso fue algo que me marcó profundamente, porque esas que decían ser mis mejores amigas y estar ahí para todo, son las primeras en irse e incluso en herirte.
El día de la clausura, entramos todos y tomamos nuestro lugar, estuvimos juntos por  unos momentos, hasta que se llegó el fin del evento, ahí se volvieron a salir las lagrimas, al escuchar tu primero y último pase de lista por tu asesor. Pero no era una despedida, era un hasta pronto, aún faltaba nuestra fiesta.

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La Plaza Acuario es un lugar muy bonito, ahí se encuentra el Acuario, el museo de Cera, el museo de Ripley, aparte de varias tiendas en donde puedes llevarte algún recuerdo.
Después de la divertida que nos dimos, tuvimos que regresar a Zacapu.
Cuando ya se estaba acercando diciembre, a nosotros que estábamos en tercero, nos tocó preparar la pastorela, así que no la pasábamos ensayando, aunque al principio era más diversión y relajo, pero pudimos realizarla bien.
Con mis compañeros y mi asesor planeamos todo el convivio desde días antes, decidimos llevar tacos para desayunar, hacer un intercambio y hacer unas piñatas.
El último día, antes de irnos de vacaciones, se hizo ese convivio, la verdad ese día me la pase increíble, porque son puras risas y diversión. Al romper las piñatas era muy chistoso porque nos tapaban los ojos y nadie le pegaba a la piñata.
Con las Likes también hicimos intercambio como ya era costumbre de cada año, pero eso lo sentíamos más especial por el hecho de la gran amistad que habíamos logrado conservar hasta ese momento. Así que salimos de vacaciones y nos volvimos a ver hasta enero. Al entrar yo no me percate de que ya estaban planeando el festejo de mi cumpleaños; la verdad eran demasiado discretas.
En el mes de enero también comenzábamos a hablar o planear un poco la feria de la ciencia, ver quienes serian las edecanes para que recibieran a las diferentes escuelas y se diera una mejor atención que otros años.
El día de mi cumpleaños al llegar a la escuela, pasó lo mismo, nadie me felicitó, pero como esa primera clase era con mi asesor, se dio cuenta que era mi cumpleaños, así que me preguntó que cuántos años cumplía, le dije que quince años; detuvo las clases que porque tenía que bailar el vals, la verdad fue algo muy gracioso, porque nadie se lo esperaba, así que hicimos las bancas a un lado, pusieron música y comencé a bailar con todos los de mi salón, después de eso todos me felicitaron y fue así como se fue la primera hora del día.
Conforme iba transcurriendo el día y que yo estaba ocupada viendo lo de las edecanes, jamás me di cuenta que mis amigas estaban arreglando los últimos detalles de mi festejo.
A la salida de la escuela, ya tenían todo listo para mojarme, pero cuando menos lo esperé mis amigas ya no estaban, así que fui por mis cosas y me fui a casa de mi abuelita. Cuando llegue, me tuve que cambiar porque estaba muy mojada.
Cuando ya estábamos comiendo yo pensé que ese día iba a estar aburrido, porque mis padres no me iban a festejar, por el hecho de que empezaban a ahorrar para hacerme una fiesta en grande por mis xv años.
Mi madre me mandó a la farmacia, así que fui con mi hermano, al llegar ahí vi que mi mejor amiga estaba parada con un globo, se acercó, me lo entregó y me felicitó; con el globo venia un sobre con una nota dentro, donde decía que me fuera a otro lugar, al llegar ahí me dieron otro globo con otro sobre y así fue por varios lugares, pero me iba encontrando a distintos amigos.
Por último llegamos a mi casa, fui a mi cuarto y estaba arreglado, tenía fotos colgando, con cada una de las Likes, sobre mi cama había una caja enorme con un peluche adentro, flores, posticks, más regalos, etc.

viernes, 9 de diciembre de 2016

novela



Se llegó agosto, el primer día de clases, cuando nos dimos cuenta de que habían cambiado de directora, y que en mi grupo había entrado un nuevo chico al igual que al otro grupo. Tenía un poco de emoción saber que era mi último año en esa escuela, pero también me daba algo de tristeza porque el tiempo se estaba yendo muy rápido y no me imaginaba mi vida en la preparatoria.
Ese año sin duda lo disfrute mucho, pero como en todo había algunas excepciones, además se notaban muchos los grupitos, pero eso no me impidió vivir mi último año de secundaria como yo quería.
Uno de los primeros eventos que había era la bienvenida, a la cual no pude asistir porque iba a tener una salida con mi familia al estado de Veracruz.
Se llegó el día, salimos por la noche a Veracruz, al llegar allá fuimos a desayunar a un lugar donde nos gusta mucho y que ya habíamos ido en otras ocasiones, saliendo de ahí nos fuimos al hotel, que ya previamente se había escogido, pero nos llevamos con varias sorpresas, pues no era el hotel que esperábamos; las instalaciones ya estaban un poco descuidadas, nos encontramos cucarachas muertas fuera de nuestras habitaciones, la alberca estaba un poco sucia, etc., ya no se podía hacer nada porque ya estaba pagado todo, pero lo que si hicimos fue estar el menos tiempo posible en el hotel, que a la vez nos servía para conocer un poco más.
La razón principal de ese viaje era la boda de un gran amigo de la familia, pero nosotros aprovechamos para pasar unos días allá. Fuimos al famoso lugar de San Juan de Ulúa, ahí puedes dar un pequeño recorrido y hay personas que te explican un poco sobre la historia y eso se hace más interesante. Otro de los lugares a los que fuimos fue al Museo Naval, ahí también es muy interesante, bueno en general Veracruz tiene muchos lugares así, pues fue uno de los lugares más importantes donde se dio la historia de México.
También nos subimos a un camioncito que te da un recorrido por el centro de la ciudad, y que a la vez te va explicando un poco sobre los lugares por donde vas pasando.
Ahí se puede caminar por el malecón, de hecho en la noche es cuando hay un poco más de gente por el hecho de que ya no hace tanto calor, la vista que se tiene es maravillosa, con todos las barcos gigantes que están ahí parados, que van llegando o que están saliendo.  
A otro de los lugares a los que fuimos y que me gustó mucho fue a un barco que convirtieron en museo, ahí te van mostrando cada una de las partes del barco y te explican para que utilizaban cada una de las cosas, la verdad está muy interesante porque es como si fuera una casa ahí dentro, tiene varios pisos, recamaras, comedor, cocina, etc.

domingo, 4 de diciembre de 2016

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La vida en la escuela era algo diferente, parecía que no teníamos más amigos o amigas, porque para todo solo existíamos nosotras, de hecho llegue a pensar que les caíamos mal a los de salón, pero la realidad era que a las únicas que a la mayoría no les caía bien era Diana y Michelle por las actitudes que llegaban a tener, eran un poco apáticas en ese sentido, y preferían solo contar con nuestra amistad. Llegamos a tener discusiones porque a ellas dos no les gustaba que las demás nos juntáramos con otras personas, porque no nos íbamos a dejar de hablar con alguien porque ellas se enojaran.
En segundo de secundaria también comencé a ir a clases de danza contemporánea, ahí conocí personas increíbles, que te hacían sentir bien, por el hecho de compartir ese amor por bailar. Al estar ahí disfrutabas, te divertías y al mismo tiempo aprendías técnicas para hacer de esos simples pasos una coreografía única y que al estar sobre un escenario, entregaras todo de ti.
Llegamos a tener varias presentaciones, para las cuales nos llevábamos días y días de preparación, para que al final todo saliera perfecto.
Esa sensación de estar arriba de un escenario, frente a tanta gente que espera con ansias el ver la coreografía, te hace sentir nervioso, pero a la vez te dan ganas de sacar toda esa energía para que tus movimientos brillen y cautivar a la gente con una sonrisa.
Todos esos momentos los disfrutaba tanto que el tiempo al bailar se pasaba demasiado rápido, pero hacía que me quedara satisfecha con mi trabajo, pero como en todo, siempre había algo que corregir.
Durante ese año pasaron cosas que sin duda serán muy difíciles de olvidar, hubo un tiempo en el que me empecé a llevar muy bien con un amigo, lo cambiaron a mi salón y le tocó adelante de mi lugar. Me la pasaba tan bien con él porque me hacía reír siempre, llegábamos a hacer tonterías juntos que lo empezaba a considerar mi mejor amigo. También estaba la chica que consideré una hermana cuando estábamos en primero, porque en ese tiempo compartimos muchas cosas juntas y pues al entrar a segundo todo seguía igual, pero no se el motivo por el cual nos empezamos a alejar, tal vez era por las likes, pero aún así nos hablábamos y la apoye en unos momentos difíciles, en los que no la podía dejar sola.
También estaba en banda de guerra, era algo que quería desde que estaba en la primaria, pero mis padres no me habían dejado, pero gracias a ello pude estar en la escolta; en ese año la banda de guerra estaba muy bien, levantamos demasiado la banda, con todas las marchas que teníamos. De hecho tuvimos un evento en la escuela, donde fue la escuela Hispano Americano de la Ciudad de Morelia, en donde primero se hizo una pequeña competencia con la banda de guerra, fue una experiencia muy padre, estábamos tan preparados y seguros de lo que estábamos presentando, aparte de sentir el apoyo de la escuela. También fuimos a ver un concurso de bandas de guerra, en donde pudimos aprender de los pequeños errores que cometían las diferentes bandas de guerra.
El tiempo se estaba pasando demasiado rápido, cuando menos lo esperé ya era marzo, fechas en las que en el colegio celebraba a san José. Se hacían diversas actividades, como desfile, rally, concursos, y se cerraba con una mini olimpiada.
Esas actividades las extraño de la secundaria, era una diversión y una emoción tan grande, que te hacía convivir con todos los alumnos y más con tu grupo.
Cuando se estaba acercando la fecha de la clausura, con algunos amigos estábamos ensayando un baile para ese día, fue muy divertido porque eran puras risas de ver que los pasos no les salían a los hombres.
Y así paso el tiempo, ya era el día de la clausura, todos con algo de nervios, pero emocionados a la vez; al momento de estar en el escenario y que comenzamos a bailar, la música se trabó y tuvieron que quitarla, por lo que tuvimos que empezar de nuevo el baile. Nos dio mucha risa y pena a la vez con toda la gente que nos estaba viendo, lo bueno es que pudimos terminar el baile sin ningún problema.
Y pues así fue como se termino el ciclo escolar; y solo de pensar que en un mes y medio ya estaría en tercero, mi último año de secundaria, me emocionaba pero a la vez no me agradaba la idea, sentía que el tiempo estaba pasando demasiado rápido, y que cuando menos esperara ya estaría en la prepa. Lo que hice fue disfrutar día a día, para llevarme excelentes recuerdos de la secundaria y de cada uno de mis amigos y compañeros.