domingo, 4 de diciembre de 2016

Novela



La vida en la escuela era algo diferente, parecía que no teníamos más amigos o amigas, porque para todo solo existíamos nosotras, de hecho llegue a pensar que les caíamos mal a los de salón, pero la realidad era que a las únicas que a la mayoría no les caía bien era Diana y Michelle por las actitudes que llegaban a tener, eran un poco apáticas en ese sentido, y preferían solo contar con nuestra amistad. Llegamos a tener discusiones porque a ellas dos no les gustaba que las demás nos juntáramos con otras personas, porque no nos íbamos a dejar de hablar con alguien porque ellas se enojaran.
En segundo de secundaria también comencé a ir a clases de danza contemporánea, ahí conocí personas increíbles, que te hacían sentir bien, por el hecho de compartir ese amor por bailar. Al estar ahí disfrutabas, te divertías y al mismo tiempo aprendías técnicas para hacer de esos simples pasos una coreografía única y que al estar sobre un escenario, entregaras todo de ti.
Llegamos a tener varias presentaciones, para las cuales nos llevábamos días y días de preparación, para que al final todo saliera perfecto.
Esa sensación de estar arriba de un escenario, frente a tanta gente que espera con ansias el ver la coreografía, te hace sentir nervioso, pero a la vez te dan ganas de sacar toda esa energía para que tus movimientos brillen y cautivar a la gente con una sonrisa.
Todos esos momentos los disfrutaba tanto que el tiempo al bailar se pasaba demasiado rápido, pero hacía que me quedara satisfecha con mi trabajo, pero como en todo, siempre había algo que corregir.
Durante ese año pasaron cosas que sin duda serán muy difíciles de olvidar, hubo un tiempo en el que me empecé a llevar muy bien con un amigo, lo cambiaron a mi salón y le tocó adelante de mi lugar. Me la pasaba tan bien con él porque me hacía reír siempre, llegábamos a hacer tonterías juntos que lo empezaba a considerar mi mejor amigo. También estaba la chica que consideré una hermana cuando estábamos en primero, porque en ese tiempo compartimos muchas cosas juntas y pues al entrar a segundo todo seguía igual, pero no se el motivo por el cual nos empezamos a alejar, tal vez era por las likes, pero aún así nos hablábamos y la apoye en unos momentos difíciles, en los que no la podía dejar sola.
También estaba en banda de guerra, era algo que quería desde que estaba en la primaria, pero mis padres no me habían dejado, pero gracias a ello pude estar en la escolta; en ese año la banda de guerra estaba muy bien, levantamos demasiado la banda, con todas las marchas que teníamos. De hecho tuvimos un evento en la escuela, donde fue la escuela Hispano Americano de la Ciudad de Morelia, en donde primero se hizo una pequeña competencia con la banda de guerra, fue una experiencia muy padre, estábamos tan preparados y seguros de lo que estábamos presentando, aparte de sentir el apoyo de la escuela. También fuimos a ver un concurso de bandas de guerra, en donde pudimos aprender de los pequeños errores que cometían las diferentes bandas de guerra.
El tiempo se estaba pasando demasiado rápido, cuando menos lo esperé ya era marzo, fechas en las que en el colegio celebraba a san José. Se hacían diversas actividades, como desfile, rally, concursos, y se cerraba con una mini olimpiada.
Esas actividades las extraño de la secundaria, era una diversión y una emoción tan grande, que te hacía convivir con todos los alumnos y más con tu grupo.
Cuando se estaba acercando la fecha de la clausura, con algunos amigos estábamos ensayando un baile para ese día, fue muy divertido porque eran puras risas de ver que los pasos no les salían a los hombres.
Y así paso el tiempo, ya era el día de la clausura, todos con algo de nervios, pero emocionados a la vez; al momento de estar en el escenario y que comenzamos a bailar, la música se trabó y tuvieron que quitarla, por lo que tuvimos que empezar de nuevo el baile. Nos dio mucha risa y pena a la vez con toda la gente que nos estaba viendo, lo bueno es que pudimos terminar el baile sin ningún problema.
Y pues así fue como se termino el ciclo escolar; y solo de pensar que en un mes y medio ya estaría en tercero, mi último año de secundaria, me emocionaba pero a la vez no me agradaba la idea, sentía que el tiempo estaba pasando demasiado rápido, y que cuando menos esperara ya estaría en la prepa. Lo que hice fue disfrutar día a día, para llevarme excelentes recuerdos de la secundaria y de cada uno de mis amigos y compañeros.

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