Pero mientras tanto pues yo tenía otras ocupaciones
y como lo mencione anteriormente estaba en el catecismo, pues en el mes de
agosto sería mi Primera Comunión junto con la de mi hermano, así que
aprovecharon para también bautizar a mi hermano más pequeño. Fueron meses de
mucha preparación, y también algo difíciles, pero finalmente llego el día, ya
era 22 de agosto del 2009, donde teníamos que ir a misa para que fuera la
celebración, al terminar pues todos nos fuimos al salón, ahí creo que fue el
momento que más disfruta toda la gente, ese día pues pudimos estar con toda la
familia, tíos, primos, abuelos, algunos amigos y que algunos teníamos tiempo
sin verlos, en fin fue un gran día, lleno de diversión, alegrías, baile, etc.
También cómo olvidar la desvelada que nos dimos, puesto que al día siguiente
teníamos que levantarnos temprano porque haríamos nuestra confirmación, pero ya
todo fue más sencillo, solo la familia más cercana estuvimos en la comida.
Fue pasando el tiempo y entre a cuarto de primaria,
ese año fue uno de los mejores, la maestra que me dio clases me caía muy bien,
para el día de las madres tuve la oportunidad de bailar en el festival, al
igual que en los demás festivales. Pero cuando realmente disfrute más fue en
quinto año, aunque también fue uno de los años más difíciles de mi vida.
Durante ese año a mi abuelo paterno le
diagnosticaron cáncer, lo cual fue una noticia demasiado fuerte para toda la
familia, pero aún se creía que podía hacer algo.
En marzo del 2011 me hicieron una fiesta de
cumpleaños con algunas amigas, aunque mi cumpleaños fue en enero ese día lo
disfrute muchísimo, nos mojamos, jugamos con globos de agua, etc., a la hora
del pastel, cuando le mordí al pastel me aventaron que me quedé toda embarrada
de pastel, la verdad ese día me divertí mucho.
En ese tiempo mi abuelo ya estaba algo enfermo, que
se la pasaba en cama acostado, recuerdo que ese día terminando la fiesta fuimos
a verlo, y durante mucho tiempo fuimos a Morelia, Zamora con distintos doctores
para que pudiera curarse o controlarlo un poco más.
Meses después en la escuela eligieron a las que formarían
parte de la escolta, puesto que se necesitaba ensayar para cuando fuera la clausura, para la
entrega de bandera; entonces yo fui una de las elegidas, estaba tan feliz
porque eso era lo que yo quería. Al poco tiempo empezaron a ensayar, lo que yo
quería era ser la abanderada, pero no me eligieron, pero aún así yo era feliz.
Lamentablemente mi abuelo cada vez estaba más
enfermo, ese maldito cáncer lo estaba invadiendo, y por más que intentamos
ayudarlo con las transfusiones de sangre, tanto medicamento etc., esto parecía que
no funcionaba, pero mi abuelo no sabía que tenía cáncer y que en cualquier
momento ya no se iba a poder nada, tal vez eso era lo que le daba fuerzas para
seguir adelante, el lo único que quería era curarse, y eso fue por lo menos un
año. Hubo una ocasión que se puso tan mal que se quedó internado en Morelia
algunos días. Realmente mi abuela en ese sentido lo ayudo demasiado, lo apoya y
le daba ánimos para que siguiera adelante, porque si se enteraba que iba a
morir, por el carácter que tenía iba a ser lo peor, tal vez no hubiera ni
aceptado toda la ayuda que se le daba, porque a el ya le molestaba estar
enfermo y que no se pudiera controlar, pero solo nosotros sabíamos que eso no
iba a pasar.
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